¡Cártama abraza el recuerdo de su párroco más querido! Un busto de bronce y un parque verde honran para siempre a don Jesús Pascual
El 15 de octubre, en su propio cumpleaños, el pueblo descubrió la escultura del sacerdote que durante 16 años fue alma de Cártama; el obispo de Málaga bendijo el bronce ante vecinos emocionados, el alcalde y la familia del homenajeado.
Foto: revistalugardeencuentro.com
Hay pueblos que saben agradecer. Y Cártama, ese jueves 15 de octubre, lo demostró de nuevo con una de esas ceremonias que te ponen el vello de punta: el descubrimiento del busto de bronce de don Jesús Pascual Martínez, el sacerdote que durante 16 años —de septiembre de 1978 a septiembre de 1994— fue mucho más que el párroco de San Pedro. Fue consejero, confesor, amigo y, para muchos cartameños, algo así como un padre.
La fecha no era casualidad: ese día habría cumplido años el propio don Jesús, nacido en Madrid en 1941 y fallecido el 11 de julio de 2022. El pueblo eligió su cumpleaños para rendirle un homenaje que muchos vecinos llevaban años pidiendo. Y cuando el obispo de Málaga, monseñor José Antonio Satué, alzó la mano para bendecir la escultura ante los ojos de todos los asistentes, más de uno tuvo que tragarse un nudo en la garganta.
Un busto y un parque para no olvidar
El bronce es obra del escultor Juan José Postigo Lobato, y ocupa el centro de un nuevo parque urbano sostenible que ha nacido entre el CEIP La Mata y la barriada Ampliación de Cártama. Un rincón verde que también llevará desde ahora el nombre de Jesús Pascual, para que las generaciones que no le conocieron sepan de quién se habla cada vez que pasen por allí.
La placa al pie del busto recuerda su vocación y su entrega «al servicio de los demás», con aquellas palabras de santa Teresa que, según quienes le trataron, guiaron su vida entera. Al acto acudieron el alcalde de Cártama, Jorge Gallardo, varios concejales, los párrocos actuales del municipio y, por supuesto, familiares del homenajeado que se desplazaron expresamente para estar presentes en un momento tan especial.
La memoria del barrio, en bronce y verde
Este tipo de gestos son los que hacen que un pueblo sea algo más que un conjunto de casas. Don Jesús dejó Cártama en septiembre de 1994, pero Cártama no le dejó a él: durante décadas, su nombre ha estado en la boca de quienes le conocieron como ejemplo de cercanía y humanidad. El parque y el busto son, a partir de ahora, la forma tangible de que ese recuerdo no se pierda. Un sitio donde sentarse, respirar entre plantas, y recordar que hubo alguien que dio mucho sin pedir nunca nada a cambio.
Foto: revistalugardeencuentro.com