¡Adrián Niño vuelve de entre los muertos y le roba el punto al Celta en el 87!

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El delantero blanquiazul, que reaparecía tras una lesión, firmó el gol de la igualada en Balaídos para que el Málaga sumara su tercer punto en una LaLiga que se le está haciendo muy larga.

Vigo, domingo 13 de septiembre. El Málaga llegaba al Estadio Abanca Balaídos sin ganar, con la mochila cargada de tropiezos y con cinco bajas en la enfermería. El panorama no podía ser más sombrío para un equipo que sigue buscando su primera victoria en este regreso a la élite. Pero el fútbol tiene esas cosas: cuando menos te lo esperas, aparece un héroe con el número en la espalda y el gol en las botas. Y este domingo, el héroe se llamó Adrián Niño.

Jutglà abre la lata antes del descanso

El partido en Balaídos fue el duelo de los necesitados: ni el Celta ni el Málaga habían saboreado los tres puntos en lo que va de temporada, y los dos equipos acudieron a la cita con urgencia en la mirada. Los gallegos tomaron la iniciativa y en el minuto 41 encontraron el premio: Ferran Jutglà —asistido por Hugo González— conectó un disparo desde la frontal del área que no dejó opción al portero blanquiazul y mandó a los 18.575 espectadores del Balaídos a vestuarios con una sonrisa. El descanso llegó con un 1-0 que olía a derrota para los malaguistas.

El zarpazo de Niño en el 87

La segunda parte fue un ejercicio de fe y resistencia del conjunto de Juanfran Funes. El Málaga aguantó el empuje celeste, buscó huecos y no se rindió. La recompensa llegó cuando el marcador ya parecía sentenciado: Pablo Martínez armó la jugada y puso el balón donde lo quería Adrián Niño, que llevaba toda la temporada parado por una lesión y que, nada más pisar el campo esta 2026-27, fusiló la portería de Balaídos en el minuto 87. Gol, abrazo y un punto de plata arrancado a las bravas en la tierra del Celta.

Tres puntos y a seguir creyendo

Con este empate, el Málaga CF suma ya tres puntos tras cinco jornadas de LaLiga EA Sports. No es el arranque que nadie soñaba, pero el equipo blanquiazul ha demostrado carácter: pasó por el Bernabéu, el Metropolitano y ahora Balaídos sin romperse. Y con el regreso de Adrián Niño —que debutó en este curso precisamente marcando— la afición tiene motivos para pensar que lo mejor todavía está por llegar. En Primera División, en septiembre, con tres puntos y el goleador de vuelta, los mimbres no están nada mal.

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