Cártama pone sombra en sus parques: 800 metros cuadrados de toldo para que los peques jueguen sin achicharrarse
El Ayuntamiento instala toldos de vela en el Parque del Castillo y ya tiene en la recta final la misma mejora en los parques de Santo Cristo y Los Naranjos
Foto: revistalugardeencuentro.com
Quienes tenemos niños o nietos sabemos bien lo que es asomarse a un parque infantil en agosto y encontrarse los columpios ardiendo. Ese hierro que abrasa y ese plástico que quema… Pues bien, el Ayuntamiento de Cártama ha decidido ponerle remedio de una vez: desde el 17 de agosto, el Parque del Castillo —el que está pegadito a la Ciudad Deportiva— estrena unos toldos de vela que cubren nada menos que 800 metros cuadrados de la zona de juegos infantiles.
El alcalde Jorge Gallardo y el concejal de Parques y Jardines, Francisco Montiel, se acercaron a inspeccionar las instalaciones. Montiel explicó que los nuevos toldos son «de vela», diseñados expresamente para adaptarse a la singularidad de cada área de juegos: se anclan con postes metálicos y tensores, aguantan el viento y no tapan los accesos ni las zonas de paso. Nada de chapuzas: estructura pensada para durar más de un verano.
Tres parques en el punto de mira
Pero el Parque del Castillo es solo el primero de la lista. Según ha confirmado el Consistorio, la iniciativa se extenderá a otros dos rincones del municipio que también dan cobijo a nuestros peques:
- Parque infantil de Santo Cristo: la actuación está ya en fase final de ejecución.
- Parque de Los Naranjos: igualmente en la recta final, en paralelo con la remodelación integral que este parque lleva meses protagonizando.
Y además de los toldos, en el Parque del Castillo se han hormigonado unos 500 metros cuadrados en la zona de calistenia y se han renovado las pérgolas existentes. El conjunto ha dado un salto de calidad notable justo cuando más falta hace.
Un gesto pequeño con mucho sentido
No siempre hace falta una gran obra para marcar la diferencia. Cualquier padre o madre de Cártama que haya intentado llevar a sus hijos al parque en julio o agosto sabe que, sin sombra, no hay quien aguante. Esta iniciativa llega en el momento justo: el baño libre en la piscina municipal continúa hasta el 6 de septiembre, las tardes siguen siendo largas y los críos necesitan donde moverse. Que puedan disfrutar de los columpios sin riesgo de quemarse es una mejora de esas que se agradece con el alma, aunque no salga en los grandes titulares.
Un aplauso, que tampoco cuesta nada.
Foto: revistalugardeencuentro.com