¡El Málaga viaja a Vitoria con cinco bajas y el sótano pegado a los talones! Los blanquiazules se la juegan en Mendizorroza este viernes 23 de octubre
La enfermería se ceba con el equipo malagueño antes del duelo ante el Alavés. Joaquín Muñoz se suma hoy a la lista de indisponibles con una lesión en el sóleo, y el Málaga afronta la décima jornada desde el farolillo rojo de LaLiga.
El Málaga CF sale a la carretera hacia el norte con el agua al cuello y cinco futbolistas en la enfermería. Este viernes 23 de octubre a las 21:00 horas, los blanquiazules visitan el Estadio de Mendizorroza de Vitoria-Gasteiz para medirse al Deportivo Alavés en la décima jornada de LaLiga EA Sports. Un partido que, a estas alturas de temporada, huele a final anticipada para los malaguistas.
La situación en la tabla no puede ser más inquietante: el Málaga CF ocupa el farolillo rojo —puesto 20— con apenas cuatro puntos en nueve jornadas. El último golpe fue el baño del 18 de octubre ante la Real Sociedad (2-5) en La Rosaleda, que hundió aún más el ánimo de la afición. Enfrente, el Alavés llega séptimo con 11 puntos, aunque también encadena cinco encuentros sin ganar y necesita volver a la senda de la victoria en casa.
La enfermería no da tregua
Si ya era difícil puntuar en Mendizorroza, con cinco bajas confirmadas la misión roza lo heroico. Este mismo miércoles 21 de octubre, el club anunció que Joaquín Muñoz se une a la lista de indisponibles tras sufrir una lesión muscular en el sóleo derecho que le mantendrá alejado del campo varias semanas. El extremo se suma así a los cuatro que ya arrastraban sus respectivos procesos de recuperación:
- Joaquín Muñoz – lesión muscular en sóleo derecho (nueva baja, confirmada el 21 de octubre)
- Juan Cruz – en recuperación
- Diego Murillo – en recuperación
- Aaron Ochoa – en recuperación
- Julen Lobete – en recuperación
Los puntos del Guadalhorce
El técnico tendrá que exprimir cada recurso disponible para plantar cara a un Alavés que, pese a su bache, cuenta con el empuje del Mendizorroza y la baza goleadora de Boyé —cinco dianas en lo que va de curso—. Para el Málaga, el 23 de octubre es una de esas noches en que los puntos valen el doble: un tropiezo volvería a dejar al equipo asfixiado en el fondo de la tabla, a tres puntos del salvavidas, en el peor arranque de su regreso a Primera División.
Toda la afición blanquiazul —y con ella el Guadalhorce que late al ritmo de La Rosaleda— se encomienda a que los supervivientes de la plantilla saquen pecho en tierras vascas y traigan de vuelta al menos un punto. El marcador arrancará en cero; las ganas de salir del hoyo, muy por encima de eso.