Monda pone el verano a temperatura de cante: Aurora Vargas encabeza dos noches de flamenco puro el 24 y 25 de julio
El casco antiguo mondeño vuelve a rendirse al arte jondo en la Plaza de la Constitución con una de las citas más veteranas del verano en la provincia. Entrada libre y voz de una grande: la sevillana Aurora Vargas.
Foto: revistalugardeencuentro.com
Hay veranos que se miden en grados y otros que se miden en quejíos. En Monda, ese pueblo blanco que se asoma al Valle del Guadalhorce desde la Sierra de las Nieves, el termómetro del mes de julio lo marca su festival flamenco, una de las citas con más solera de toda la provincia. Este año la fiesta del cante regresa a la Plaza de la Constitución los días viernes 24 y sábado 25 de julio, con el telón levantándose a las 22:00 horas y, como manda la tradición de la casa, con entrada gratuita para todo el que quiera dejarse la garganta en un «¡olé!» a tiempo.
Una voz de las grandes al frente
El cartel lo encabeza Aurora Vargas, sevillana de familia gitana y una de las voces más hondas y personales del flamenco de hoy. Quien la haya visto sabe que no canta: descose el aire. Su fuerza expresiva y su dominio de los estilos más tradicionales prometen una de esas noches que se recuerdan en el pueblo durante todo el año.
Junto a ella, el festival vuelve a apostar por juntar sobre las tablas a cantaores, guitarristas y baile en dos veladas que recorren el cante jondo de cabo a rabo. El pregón y la conducción de la noche correrán a cargo de Juan Macías Troyano, cara conocida de estas citas mondeñas.
Casi tres décadas de duende
No es un festival cualquiera: el certamen mondeño acumula ya casi tres décadas de historia, convertido en una de las paradas fijas del verano flamenco malagueño y en un punto de encuentro que cada mes de julio atrae a aficionados de toda la comarca y más allá. El Ayuntamiento lo vuelve a poner en pie con esa mezcla tan de aquí de orgullo de pueblo y respeto al arte.
Así que ya lo sabéis, vecinas y vecinos: si el 24 y el 25 de julio os sobra una noche, echaos a la carretera camino de Monda. Una silla, la Plaza de la Constitución iluminada y el eco de una guitarra bastan para entender por qué esto sigue vivo. Nos vemos por allí, que el flamenco, como las buenas amistades, se disfruta mejor en compañía.
Foto: revistalugardeencuentro.com