Cártama se pone a punto antes del otoño: Aqualia limpia una treintena de puntos sensibles de la red pluvial
Los operarios revisan arquetas y sumideros en las zonas más bajas del municipio para evitar encharcamientos cuando lleguen las primeras lluvias del otoño.
Los cartameños llevamos años viendo el mismo cuadro en cuanto cae el primer chubasco de otoño: el agua se queda plantada en mitad de la calle, los sumideros no dan abasto y las zonas más bajas del pueblo se convierten en un improvisado lago de temporada. Pues bien, este año el Ayuntamiento y Aqualia se han adelantado a la estación. Desde el 15 de septiembre hay operarios trabajando por el municipio, revisando y limpiando una treintena de puntos sensibles de la red de recogida de aguas pluviales.
Aqualia, la empresa que gestiona el servicio municipal del agua en Cártama, es la que lleva la faena. Sus técnicos van arqueta por arqueta, sumidero por sumidero, sacando hojas secas, barro, papeles, restos varios y todo lo que el verano ha ido depositando en esas bocas de tormenta. Cuando esos conductos se atascan, la lluvia no tiene por dónde escapar. Con la limpieza, las tuberías recuperan su capacidad de transporte hidráulico y la red vuelve a funcionar como debe.
Las zonas bajas, prioridad número uno
Los puntos a intervenir los han decidido conjuntamente los técnicos municipales y el equipo de Aqualia. La prioridad son las partes más bajas del municipio, esos rincones donde todos sabemos que el agua busca cobijo en cuanto cae con fuerza. Son trabajos que se realizan durante todo el año, pero que siempre se intensifican a finales del verano, justo antes de que los meses con mayor probabilidad de lluvias intensas llamen a la puerta.
La lógica es de sentido común: la limpieza preventiva sale siempre más barata —y más seca— que la emergencia posterior. Más vale arqueta limpia en septiembre que calle anegada en octubre.
Cada vecino puede echar una mano
Desde el Ayuntamiento aprovechan para recordar que el buen estado de la red pluvial también depende del comportamiento de todos. Tirar toallitas húmedas, plásticos o cualquier tipo de residuo por los sumideros no solo provoca atascos y malos olores: cuando llueve, esos materiales viajan directos a barrancos, al Guadalhorce y al final al mar. Un gesto pequeño que tiene consecuencias muy grandes.
Si detectas alguna arqueta en mal estado o un sumidero atascado por tu calle, puedes avisarlo a través de la aplicación Línea Verde, el canal del Ayuntamiento de Cártama para notificaciones de mantenimiento urbano. Que lleguen las lluvias cuando quieran: el pueblo ya está preparando el recibimiento.