¡El olivar del Guadalhorce ha resucitado y viene con todo! La aceituna aloreña deja atrás cuatro años de sequía y apunta a 3 millones de kilos

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Después de la campaña de 2024 de la vergüenza —solo 290.000 kilos, la peor en años— las 4.000 familias del verdeo del Guadalhorce vuelven a sonreír: buena cosecha, buen calibre y la mosca del olivo de vacaciones

Hay noticias que saben mejor que un buen tapeito de aloreña con cervecita bien fría, y esta es una de ellas. La campaña 2026/2027 de la Denominación de Origen Protegida Aceituna Aloreña de Málaga arrancó oficialmente el 10 de septiembre en Alhaurín el Grande, y los que estuvieron allí dicen que el alivio se masticaba en el ambiente. Porque, ojo, que el olivar del Guadalhorce llevaba unos cuantos años con el cinturón muy, pero que muy apretado.

De 290.000 kilos a 3 millones: así se llama la recuperación

Para entender la dimensión de la alegría hay que echar la vista atrás y acordarse de los números negros: en la campaña de 2024, el peor año de memoria reciente, la sequía encadenada dejó solo 290.000 kilogramos certificados por el Consejo Regulador. Eso, para un producto con un potencial de entre 2 y 3,5 millones de kilos en condiciones normales, es directamente un palo. Pues bien, para 2026/2027 las previsiones apuntan a entre 2,5 y 3 millones de kilos, con buen calibre y muy baja incidencia de mosca del olivo. El invierno y la primavera dieron lo que años anteriores negaron: lluvia, agua, esperanza. Y el olivo aloreño lo ha agradecido como Dios manda.

Diecinueve pueblos con la aceitunera en mano

La DOP Aceituna Aloreña no es cosa de un municipio ni de dos: son 19 términos municipales repartidos por el Valle del Guadalhorce, la Sierra de las Nieves y la Serranía de Ronda, sobre 17.800 hectáreas de olivar. Alrededor de todo eso viven unas 4.000 familias que literalmente comen de esta oliva única en el mundo, recogida a mano con la técnica tradicional del ordeño. Al acto oficial de arranque en Alhaurín el Grande acudieron el alcalde Anthony Bermúdez, la delegada territorial de Agricultura de la Junta Laura Soto y el presidente del Consejo Regulador Juan Miguel Gómez Trujillo, además de regidores de Álora, Casarabonela, Monda, Guaro, Pizarra y Yunquera. Casi una cumbre del Guadalhorce, con aceitunas de por medio.

El cielo tiene la última palabra

La nota de cautela la pone siempre la meteorología, que en el Guadalhorce se guarda un as en la manga. Desde el Consejo Regulador y desde el sector advierten de que la evolución final del verdeo dependerá de las lluvias de las próximas semanas. Con todo, la provincia de Málaga en su conjunto espera cerrar la campaña con hasta un 13% más de cosecha que en la pasada temporada. Eso, en el Guadalhorce, lo nota hasta el árbol.

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