La barriada de Zapata se triplica en el Camino: sesenta vecinos de Alhaurín de la Torre llevan su bandera al Obradoiro por el Primitivo
La Peña de Zapata ha pasado de veinte a sesenta peregrinos en apenas dos años y convierte la ruta jacobea más antigua del mundo en una tradición colectiva propia del Guadalhorce
Foto: revistalugardeencuentro.com
No hace falta irse muy lejos del Guadalhorce para encontrar tradición con mayúsculas. La barriada de Zapata, en Alhaurín de la Torre, lo tiene más que claro: cada cierto tiempo sus vecinas y vecinos se ponen las botas de andar, recogen la mochila y se plantan en el Camino de Santiago. Y este agosto de 2026 lo hacen con más fuerza que nunca.
Sesenta personas de la Peña de Zapata han iniciado estos días el Camino Primitivo, desde Lugo hasta Santiago de Compostela: 110 kilómetros repartidos en cinco etapas por uno de los itinerarios jacobeos más antiguos que existen, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y vinculado al rey Alfonso II el Casto desde el siglo IX. Una ruta que, de la mano de un vecindario del Valle del Guadalhorce, vuelve a cargarse de vida y de significado.
Antes de partir, el 6 de agosto, el alcalde de Alhaurín de la Torre, Joaquín Villanova, recibió al grupo en el Salón de Plenos del Ayuntamiento y les hizo entrega de las banderas del municipio y de Andalucía para que los acompañaran durante todo el recorrido. Un gesto sencillo con mucho fondo: toda una barriada convertida en embajadora de su pueblo a lo largo del Camino.
De veinte a sesenta: el Camino que crece
La primera vez que la Peña de Zapata se echó al Camino fue en 2024, con unos veinte participantes. Para este agosto de 2026, la cifra se ha triplicado: son sesenta las personas que cargarán con el bordón y las ampollas a lo largo de cinco jornadas. Pocas señales hablan más claro de que algo ha cuajado de verdad en el corazón de una comunidad. Que el Camino de Santiago, que tantas veces se hace en soledad o en pequeños grupos, se convierta en una experiencia de barrio con sesenta vecinas y vecinos, dice mucho de la vida asociativa que late en esta comarca.
El propio alcalde les deseó que fuera un camino lleno de convivencia, esfuerzo y buenos momentos. Y la Peña de Zapata, que en apenas dos años ha pasado de veinte a sesenta peregrinos, ya lo tiene más que demostrado.
Patrimonio que se anda
El Camino Primitivo es la ruta jacobea más antigua documentada de la historia, con más de mil doscientos años de peregrinos pisando esas mismas piedras. Que el Guadalhorce haya hecho suya esa tradición, que la haya convertido en una cita colectiva que crece de convocatoria en convocatoria, es exactamente la clase de patrimonio vivo que merece ser contado. No está en un museo, no está en un libro: está en las piernas de sesenta vecinos de Zapata camino del Obradoiro.
Buen Camino a todas y todos.
Foto: revistalugardeencuentro.com