Alhaurín el Grande se vuelca con la calle Alozaina: 350.000 euros para renovar el agua, el saneamiento y el alumbrado de una vez por todas
El Ayuntamiento ha aprobado el proyecto de reforma integral de una de las vías con más necesidades del municipio; el siguiente paso es sacar las obras a licitación
Los vecinos de la calle Alozaina de Alhaurín el Grande llevan tiempo conviviendo con una infraestructura que pide a gritos una solución: tuberías viejas, red de saneamiento deficiente y un alumbrado que deja mucho que desear. El Ayuntamiento acaba de poner fecha a ese cambio: ha aprobado un proyecto de reforma integral con una inversión de cerca de 350.000 euros que transformará la calle de arriba abajo.
Las obras, cuya noticia se hizo pública el 14 de julio, afectarán a unos 140 metros lineales de la calle y a una superficie de aproximadamente 1.000 metros cuadrados. No se toca una sola red: se renuevan las cuatro a la vez. Saldrán adelante la red de saneamiento, la de pluviales, la de abastecimiento de agua potable y la de alumbrado público. Todo a estrenar.
Una bomba para el agua que se queda atascada
Uno de los elementos más importantes del proyecto es la instalación de una estación de bombeo de aguas residuales. Esta infraestructura resolverá un problema de fondo en la zona: sin ella, el agua no llega correctamente a la red municipal de saneamiento. Con ella, el circuito quedará cerrado y funcionará como debe. Además, se instalará una red de abastecimiento completamente nueva, con acometidas individuales para cada casa de la calle, algo que los residentes llevan esperando desde hace mucho.
Queda la licitación: aún sin fecha de inicio
El proyecto ya tiene el visto bueno técnico, pero todavía falta el paso de la licitación: el Consistorio debe convocar a las empresas para que presenten sus ofertas y, una vez adjudicadas las obras, se fijará la fecha de arranque. No hay por ahora un calendario concreto, aunque el Ayuntamiento ha dejado claro que el proceso está en marcha.
El alcalde, Anthony Bermúdez, lleva meses apostando por mejorar las infraestructuras del municipio barrio a barrio. La calle Alozaina, que los propios técnicos municipales identificaron como una de las áreas con mayor urgencia de intervención, estaba entre las primeras de esa lista pendiente. Los vecinos saben que habrá molestias cuando empiecen las máquinas, pero también que al otro lado de las obras encontrarán una calle completamente distinta: agua sin cortes, desagüe en condiciones y farolas que funcionen. Que ya era hora.