Cártama noquea al mundo: Samuel Molina se corona campeón WBC Internacional Silver en su casa
‘La Esencia’ tumbó a Jon Míguez en el quinto asalto ante 5.000 almas en la Ciudad Deportiva y le dedicó el título a sus vecinos. La velada del sábado 27 de junio dejó otra alegría: el cinturón EBU Silver del pluma para Rubén Gil.
Foto: revistalugardeencuentro.com
Amigos, hay noches que se quedan grabadas para siempre en la memoria de un pueblo, y la del pasado sábado 27 de junio es ya una de ellas. La Ciudad Deportiva de Cártama se vistió de gran cita del boxeo nacional y nuestro Samuel Molina ‘La Esencia’ respondió como solo responden los grandes: con los puños y con el corazón. Alrededor de 5.000 almas, según la organización, llenaron el pabellón para vivir una velada de las que hacen afición.
Un derechazo para la historia
El combate estrella estaba pactado a doce asaltos, pero ‘La Esencia’ no necesitó tanto. En el quinto round, una combinación con ambas manos rematada por una derecha seca al mentón dejó tendido a Jon Míguez ‘Goodboy’, el castreño que llegaba invicto en lo alto del ranking. KO y a otra cosa. Con esa exhibición, el cartameño se colgó el cinturón de campeón WBC Internacional Silver del peso wélter, un título de prestigio que le abre la puerta a soñar con el top mundial del Consejo Mundial de Boxeo.
La imagen que a un servidor se le queda clavada es la del propio Samuel, subido al ring, dedicando la victoria «a sus vecinos de Cártama». Ahí, señores, está el alma de este deporte y de este pueblo.
La velada no dejó de dar alegrías
Porque la cosa no acabó ahí. La cartelera, organizada por Heredia Promotion, dejó otro título para el recuerdo:
- Rubén Gil se proclamó campeón EBU Silver del peso pluma, redondeando una noche de altura en el corazón del Guadalhorce.
- El ambiente en las gradas, con casi 5.000 espectadores, convirtió Cártama en la capital del boxeo español por unas horas.
El Ayuntamiento no tardó en felicitar a su vecino más ilustre del cuadrilátero, destacando que un título internacional de este calibre lleva el nombre de Cártama mucho más allá de nuestras fronteras. Y llevan toda la razón: cuando uno de los nuestros pega tan fuerte, el eco se escucha en toda la provincia.
Desde esta grada solo cabe quitarse el sombrero. Gracias, Samuel, por hacernos soñar en casa. Que sean muchos más.
Foto: revistalugardeencuentro.com