¡Chapuzón en pausa! Cuatro piscinas de Alhaurín de la Torre echan el cierre tras aparecer la bacteria E. coli en el agua
El Ayuntamiento activó el protocolo sanitario el 8 de julio y ordenó una hipercloración de urgencia en Torrealquería, La Alquería y los vasos infantiles del Joaquín Blume y El Cordobés.
Foto: alhaurindelatorre.com
Con 35 grados a la sombra, no hay plan más apetecible que darse un remojón en la piscina del pueblo. Por eso el aviso ha caído como un jarro de agua fría (y nunca mejor dicho): el pasado 8 de julio, el Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre decidió cerrar temporalmente cuatro de sus piscinas municipales tras detectar la bacteria Escherichia coli en los análisis rutinarios del agua.
¿Qué instalaciones se han visto afectadas?
El cierre alcanzó a cuatro puntos concretos, no a todo el municipio. Estos son los vasos que quedaron precintados:
- La piscina de Torrealquería.
- La piscina de La Alquería.
- El vaso infantil del complejo Joaquín Blume.
- El vaso infantil de El Cordobés.
Ojo al dato que tranquiliza a muchos vecinos: las piscinas grandes del Joaquín Blume y de El Cordobés siguieron funcionando con normalidad, así que el chapuzón no se canceló del todo.
¿Qué es esto de la E. coli y por qué obliga a cerrar?
La E. coli es una bacteria que suele indicar contaminación por restos fecales en el agua. Desde el Consistorio explican que no es un caso excepcional en verano: puede llegar a la piscina por un descuido higiénico de algún bañista —sobre todo de los más pequeños—, por entrar con calzado sucio o, en el peor de los casos, por algún acto incívico o de vandalismo.
La normativa no deja margen: en cuanto salta la alerta, se activa el protocolo. En este caso se ordenó una hipercloración del agua, un tratamiento de choque que obliga a mantener las instalaciones cerradas alrededor de 24 horas. Si los nuevos análisis confirman que los parámetros vuelven a la normalidad, los vasos pueden reabrir al día siguiente.
Un ruego a los bañistas
Desde el Ayuntamiento aprovechan para pedir un poquito de civismo: ducharse antes de entrar al agua, cuidar la higiene y avisar de cualquier comportamiento inapropiado en las instalaciones. Un gesto tan sencillo evita que media plantilla se tire una jornada echando cloro y que los vecinos se queden sin su refresco de verano. Conviene, además, consultar la reapertura de cada vaso antes de coger la toalla y salir de casa.
Foto: alhaurindelatorre.com