¡Un cráneo en una arqueta y seis años de misterio! El asesino del vecino de Coín confiesa: lo mató en casa, lo descuartizó y fue sembrando los restos por Alhaurín de la Torre
La Guardia Civil resuelve el caso del hombre de Coín desaparecido en la pandemia de 2020: el detenido ha confesado el crimen y ha guiado a los agentes hasta los restos ocultos durante seis años en Alhaurín de la Torre.
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Seis años. Dos mil doscientos y pico días con una familia en vilo, una investigación en marcha y un secreto que sólo sabía una persona. Hasta ahora. La Guardia Civil ha destapado la verdad sobre la desaparición de Francisco José Agüera, vecino de Coín de 59 años que se esfumó en plena pandemia de 2020 y del que nadie tenía noticias… o casi nadie.
El hilo del que tirar llegó de lo más inesperado: en junio de 2025, unos operarios municipales que limpiaban vegetación en una parcela de la calle Antequera de Alhaurín de la Torre se toparon con una bolsa doble metida en una arqueta. Dentro había un cráneo humano. Los expertos del Grupo de Homicidios y el Laboratorio de Criminalística de Málaga analizaron el ADN y en febrero de 2026 confirmaron lo que la familia llevaba años temiendo: eran los restos de Francisco José.
La investigación apuntó a un conocido del entorno de la víctima. El 28 de julio la Guardia Civil lo detuvo y entonces llegó la confesión: el hombre reconoció que mató a Francisco José en su propia casa de Coín, descuartizó el cuerpo y fue repartiendo los fragmentos por distintas zonas de Alhaurín de la Torre. Él mismo guió a los agentes hasta varios de esos puntos, donde se recuperaron más restos óseos pendientes todavía de análisis genético. El juzgado decretó prisión provisional sin fianza.
Una familia, por fin, con la verdad por delante
La hermana de Francisco José ha hablado esta semana en los medios sobre el sufrimiento de seis años de incertidumbre: «No te deja vivir», ha declarado. Un dolor que ahora, al menos, tiene nombre y apellidos —y un responsable entre rejas.
El caso, que recorre de Coín a Alhaurín de la Torre la geografía del Valle del Guadalhorce, es también un homenaje silencioso a la perseverancia de los investigadores: seis años después, ni el secreto más oscuro se queda sin respuesta en esta comarca.